¿Vives en Perú y quieres usar arvejas para fertilizar?
Puedes crear un fertilizante natural usando el agua de cocción de la arveja o sus restos orgánicos. Esto aporta nitrógeno y minerales esenciales que fortalecen tus cultivos en macetas, aprovechando la riqueza nutricional de este legume para tus plantas urbanas.
¿Por qué usar la arveja como abono en casa?
Seguramente te has preguntado si realmente sirve aprovechar las arvejas que sobran en la cocina. La respuesta es un rotundo sí, especialmente si cultivas en espacios reducidos en ciudades como Lima o en los pisos térmicos de los Andes. Las leguminosas, como la arveja, tienen una capacidad natural para fijar nitrógeno, pero incluso cuando las consumimos, sus restos y el agua donde se hidratan o cocinan conservan nutrientes que tus plantas de maceta agradecerán mucho.
Si vives en un departamento en Lima, donde el clima es más húmedo y templado, o si estás en una zona más alta como en los alrededores de Cusco o Cajamarca, donde la temperatura baja y la humedad cambia, entender este proceso es clave. No estamos hablando de tirar comida al suelo, sino de transformar un residuo en un concentrado de vida para tus tomates cherry o tu lechuga.

Cuando usamos el agua de cocción (siempre que no tenga sal), estamos aplicando un “té de compost” instantáneo. Este líquido contiene pequeñas cantidades de potasio y otros minerales que ayudan a que la planta absorba mejor los nutrientes del sustrato de tu maceta. Es una forma de reciclaje urbano que no ocupa espacio y no genera olores desagradables si se hace correctamente.
¿Cómo preparo el fertilizante de arveja paso a paso?
No es algo complicado, pero hay un “truco” para que no termines dañando tus plantas. Si lo que quieres es aprovechar la materia orgánica, lo ideal es hacer un pequeño compost de restos de arveja, pero para algo rápido y directo en tu balcón, el método del agua es el más efectivo.
Primero, cuando cocines tus arvejas para el almuerzo, asegúrate de no añadir sal ni condimentos fuertes. La sal es el enemigo número uno de tus cultivos en maceta, ya que puede deshidratar las raíces de tu cilantro o de tu albahaca de forma irreversible. Una vez que el agua se enfríe completamente a temperatura ambiente, ya tienes un fertilizante listo para usar.
Si prefieres usar los restos sólidos, puedes picarlos muy finamente y mezclarlos con la capa superior de la tierra de tu maceta. Sin embargo, en ciudades como Lima o en entornos urbanos de ciudades andinas, es mejor enterrarlos un poco para evitar que la humedad atraiga insectos no deseados a tu patio o terraza.
Para que tengas una idea de qué otros elementos puedes usar y cómo se comparan con la arveja, mira esta tabla:
| Método de fertilización | Cultivo ideal en maceta | Clima recomendado en Perú | Frecuencia sugerida |
|---|---|---|---|
| Agua de arveja (té) | Tomate cherry y albahaca | Templado (Lima/Costa) | Cada 15 días |
| Restos de legumbres | Lechuga y espinaca | Clima andino (Cusco/Arequipa) | Una vez al mes |
| Humus de lombriz | Cilantro y ajíes | Todo clima urbano | Cada 2 meses |
| Agua de arroz | Hierbas aromáticas | Clima húmedo/Costa | Cada 10 días |
¿Cuándo es mejor aplicar este abono según mi ciudad?
Aquí es donde entra la sabiduría de la horticultura urbana peruana. No es lo mismo tener un balcón en la costa que una terraza en una ciudad de altura. La altitud cambia la velocidad con la que las plantas consumen los nutrientes.
Si estás en la costa, donde el clima es más estable y menos extremo, puedes usar este fertilizante de forma regular. Tus plantas de lechuga o rábano crecerán de forma constante. Pero si te encuentras en zonas de mayor altitud (pisos térmicos superiores), donde las noches son frías, la planta tiene un metabolismo más lento. En estos casos, no te excedas con el fertilizante, ya que la planta no podrá procesarlo rápidamente y podrías saturar el sustrato.
Es fundamental entender que en los pisos térmicos de los Andes, la humedad del suelo en macetas se evapora más lento debido a la temperatura. Por eso, al aplicar el agua de arveja, asegúrate de que el sustrato no esté ya demasiado empapado, para evitar que las raíces de tu cebolla larga o de tu ají se pudran por exceso de humedad.
¿Cómo lo aplico en mi balcón o patio pequeño?
Si tienes un espacio pequeño, como un balcón en un edificio en Lima o un patio en una casa en una ciudad andina, la clave es la precisión. No puedes permitirte desperdiciar recursos ni ensuciar tu espacio de vida.
- Usa recipientes de tamaño moderado para: tus cultivos urbanos.
- Aplica el fertilizante directamente en la: base de la planta.
- Evita mojar las hojas para prevenir: hongos por humedad.
- Utiliza macetas con buen drenaje para: evitar encharcamientos.
- Observa el color de las hojas: para ajustar la dosis.
- Realiza la aplicación en las primeras: horas de la mañana.
- Mantén una rotación de fertilizantes naturales: para no saturar.
- Asegúrate de que el agua de: arveja esté totalmente fría.
- Si usas restos sólidos: entiérralos a 5 centímetros de profundidad.
- No uses fertilizantes de arveja con: restos de sal.
- Controla la frecuencia según la estación: del año.
Para alguien que cultiva ajíes o tomates cherry en una terraza, este método es oro puro. Estos cultivos son “voraces”, es decir, necesitan mucha energía para dar frutos. El aporte de nitrógeno y minerales de la arveja les da ese empujón necesario sin necesidad de comprar productos químicos costosos que terminan contaminando tu pequeño ecosistema urbano.

Si tu espacio es un patio pequeño, puedes incluso tener un pequeño contenedor donde acumules los restos de las legumbres para crear un compost más sólido, pero para el día a día, el agua de cocción es la solución más limpia y rápida para no perder el control de tu jardín urbano.
Recuerda que en la ciudad, nuestras plantas viven en un ambiente controlado (la maceta). Esto significa que dependen totalmente de lo que tú les des. Al usar restos de arveja, estás cerrando el ciclo de consumo de tu hogar y devolviendo nutrientes a la tierra de forma inteligente.
¿Ya lo probaste en tu hogar en Perú o tienes alguna duda sobre cómo aplicarlo en tus macetas?
Cuéntanos en los comentarios qué cultivos estás intentando fortalecer con este método o si has notado cambios en tus plantas de la zona andina o de la costa. ¡Queremos aprender de tu experiencia urbana!
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo tarda en procesarse el abono de arveja en mi maceta?
Resumen: El proceso de compostaje de restos de arveja tarda entre 45 y 60 días en estabilizarse.
Para una huerta urbana en Lima, donde la humedad es constante, el proceso es más lento que en ciudades de altura. Es vital que los restos de la planta estén bien picados para acelerar la descomposición.
¿Qué diferencia hay entre usar abono de arveja en Lima o en Cusco?
Resumen: La temperatura de descomposición varía entre los 18°C de la costa y los 10°C de la sierra.
| Ciudad | Altitud aprox. | Efecto en el abono |
|---|---|---|
| Lima | 0 msnm | Descomposición media (humedad alta) |
| Cusco | 3,400 msnm | Descomposición lenta (frío intenso) |
En ciudades andinas como Cusco o zonas altas de Lima, la actividad microbiana es menor debido al frío, por lo que el fertilizante tarda un 30% más en estar listo.
¿Cuál es el pH ideal para que mi fertilizante de arveja no queme la lechuga?
Resumen: El fertilizante orgánico de arveja debe tener un pH neutro entre 6.5 y 7.0.
Si el pH baja de 5.5, la acidez puede afectar las raíces de tus cultivos de terraza como la lechuga o el cilantro. Siempre mezcla el abono con compost maduro para estabilizar la acidez.
¿Cuánta cantidad de este abono debo aplicar a mis tomates cherry?
Resumen: Se recomienda aplicar una capa de 2 a 3 cm de abono sobre la superficie de la maceta.
No satures el sustrato; una proporción de 1 parte de abono de arveja por cada 4 partes de tierra orgánica es la medida ideal para mantener la nutrición sin compactar el drenaje de tu maceta urbana.
¿Cómo sé si mi abono de arveja ya está listo para usar?
Resumen: El abono está listo cuando su temperatura interna se mantiene estable y no emite olores.
Si al tocar la mezcla con un termómetro de cocina notas que está a una temperatura ambiente constante (aprox. 20°C) y tiene un color marrón oscuro, puedes usarlo en tus ajíes o espinacas.

Ingeniero Agrónomo con más de 10 años de experiencia en sistemas de cultivo sostenible y agricultura regenerativa. Fundador de Tuhuertapro, donde combina su formación técnica con la pasión por la soberanía alimentaria. Especialista en optimización de sustratos orgánicos y control biológico de plagas, ha ayudado a cientos de cultivadores a transformar espacios urbanos en despensas vivas. Su misión es democratizar el conocimiento agrícola para que cualquier persona pueda cosechar alimentos sanos y libres de químicos.



